sábado, noviembre 3

y qué va !



El grifo está ahí, llueva o truene siempre está ahí. En verano a veces los niños se acercan y le extirpan vida, le extirpan utilidad. En invierno y otoño, e incluso en primavera quizá, simplemente está ahí.

El grifo no es más que un grifo, un caballero de amarillo de extraña nariz que vive su vida varado en una esquina. Un caballero sin alma, sin frío, sin calor, sin una señal de auxilio ni gratitud; es un grifo ¿quién escribe sobre un grifo?


Ahora, poned un sombrero al grifo ¿Le habéis dotado de personalidad? No, no podéis dar vida al hombre de amarillo, aunque lo desee él, aunque lo deseéis vos, aunque os dé pena el grifo seguirá siendo un grifo. Aunque os dé pena, el hombre seguirá siendo un hombre, estancado en la mortalidad hasta que deje de ser hombre y forme parte de un todo, hasta entonces, no es más que un grifo varado en una esquina, un grifo con sombrero, dotado de una limitada cantidad de agua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.