Yo quiero volver a esos tiempos en que planeaba desde el lunes mi fin de semana a tu lado. Yo quiero volver y sentir ese abrazo frío el viernes por la tarde y ese buenas noches medio ebrio de cada sábado a tu lado. Yo quiero, y sólo quiero, que las cosas no hubiesen terminado de esa manera y que yo haber comprendido desde un principio lo que te molesta. Pero si yo no hubiese actuado de esa forma, ¿te habrías quedado?
A veces pienso que siempre fui demasiado ingenua y crédula para enfrentarme a nuestra amistad. Que realmente tú no te ibas, que todo era una exageración. A veces extraño ese momento en que me abrazaste en la noche mientras sonaba "Lo Cierto" de Camila Moreno; me volteé, te miré, te abracé. Fue largo, fue intenso, y es ciertamente un buen recuerdo... así es como pienso que debió terminar todo. Pero no. Yo alargué la despedida, yo no quería desprenderme de ti, yo quería que te quedaras por siempre, pero como se quedó en el pasado.
Yo aún te quiero, yo aún de "tam", ¿recuerdas? Yo no paso un día sin pensar en ti, y sin embargo, paso cada día odiando el momento en que todo se distorsionó en tu mente, y concentraste todo ese odio que cultivaste por años en mí en años de amistad. Yo siempre fui tu amiga en forma incondicional.
Hoy, te extraño más que nunca, porque tengo mil cosas en que pensar y hay un sólo lugar al que me gustaría ir en este momento; tengo mil cosas que contarte y quiero mirar el techo o el cielo mientras te cuento porqué no estoy feliz.
Te extraño, y así como van las cosas, siempre te extrañaré.