Que llueva fuertemente y que no deje de llover. Que la memoria se agote de tus visitas y que los días vuelvan a prolongarse normalmente. Que al mirarme en el espejo me encuentre sólo a mí, preparada para emprender rumbo hacia mi camino de la manos de quienes quiera ir. Que venga el tiempo y que llegue ya; que las horas se hagan efímeras, porque el mundo no se agiliza ni ralentiza por nadie. Que vivamos y seamos concientes de la vida. Que los días sean suficientes para amar y ser amados.