Ella está sentada. Se ve cómoda, se ve linda. Lleva un vestido negro que hasta tiene un bonito escote con encaje del mismo color; no se ve provocativa. Pero la hace lucir atractiva e interesante, pero porque está sentada, pocos la ven.
Ella sonríe mientras habla despreocupadamente por celular. Su sonrisa irradia alegría, al igual que sus ojos color marrón, que como los de su madre, son almendrados. Pero porque está sentada, pocos la ven.
Ella lleva el cabello suelto y corto, lo que las damas llaman melena; una melena color negro, perfectamente lisa que queda hermosa con la forma de su rostro, de pómulos pronunciados y brevemente ruborizados. Pero porque está sentada, pocos la ven.
Ahora todos observan en dirección hacia ella, mientras la multitud le abre paso. Y todos la ven, y todos pretenden ser amables, y todos quieren ayudarla... solo porque sigue sentada mientras avanza entre todos..
Te despiertas tras un sonido jadeante en tu oído. Una trufita húmeda te roza la mejilla.
lunes, noviembre 14
domingo, noviembre 13
2.15 am
El hombre con sombrero de copa se sienta graciosamente en el suelo del vagón.
El hombre con sombrero de copa, saca un pequeño libro con hojas en blanco y pretende leerlo con entusiasmo.
El hombre con sombrero de copa se levanta para ceder con amable gesto su lugar a su amigo imaginario.
El hombre con sombrero de copa sonríe, y dirige una tierna mirada perdida hacia la oscuridad exterior del vagón.
El hombre con sombrero de copa saca un flauta y comienza a tocar, mientras la melodía se dibuja en las caras de los demás pasajeros.
El hombre con sombrero de copa, emana una extraña música a través de sus ojos vidriosos fijados en sus manos de papel.
El hombre con sombrero de copa, ha perdido su sombrero de copa y al bajarse, es solo un hombre que se ha bajado del vagón.
El hombre con sombrero de copa, saca un pequeño libro con hojas en blanco y pretende leerlo con entusiasmo.
El hombre con sombrero de copa se levanta para ceder con amable gesto su lugar a su amigo imaginario.
El hombre con sombrero de copa sonríe, y dirige una tierna mirada perdida hacia la oscuridad exterior del vagón.
El hombre con sombrero de copa saca un flauta y comienza a tocar, mientras la melodía se dibuja en las caras de los demás pasajeros.
El hombre con sombrero de copa, emana una extraña música a través de sus ojos vidriosos fijados en sus manos de papel.
El hombre con sombrero de copa, ha perdido su sombrero de copa y al bajarse, es solo un hombre que se ha bajado del vagón.
Fucking with the stars... overdose detected :D
¡Déjame solo! ¡Te lo dije hace más de media hora!
Y en efecto, llevaba más de media hora peleando con esa cosa que incesantemente me seguía, estaba solo, lo sabía y por alguna razón, no podía dejar de odiar estarlo, me sentía solo, lo estaba, en ese momento, ni siquiera mi conciencia me hacía compañía, yo era portador de mi propia voz, si no hablaba, era el incómodo ruido del silencio que carcomía mis pensamientos, estaba echado, de pie, sentado y volando a la vez, no había nadie más que yo, dibujado en el aquel extraño y en de tridimensional mundo en blanco… me encontraba al interior de una suerte de cubo níveo, que jamás terminaba de recorrer, había suficiente luz como para ser capaz de ver mis pasos, sabía que no estaba usando ropa, pero también sabía que no estaba desnudo, tenía hambre, pero a la vez asco de comer algo, como si hubiese estado tragando vómito toda mi vida. Respiré y me harté de respirar, noté que ya ni respirar era necesario, acudí a Dios ¿es esto, señor, lo que entendidos llaman el limbo?, esperé, quizá un minuto, quizá un año, en mi universo no concurría el tiempo ni espacio, y noté, y volví a notar, que estaba solo ¡déjame solo! Era lo único que podía decir, no tenía en qué pensar, sabía que tenía recuerdos, pero ¿dónde estaban? No era capaz de buscarlos en mi mente, mi mente no existía, no era más que mi voz…me puse en cuclillas, abracé mis piernas con mis lánguidos y derrotados brazos, ¿qué había pasado? ¿Qué hacía ahí? Ni siquiera sombra encontraba entre el roce de mis extremidades, me sentía desaparecer, pero me veía más lúcidamente que nunca…sentí hambre, pero la ansiedad no existía ¿dónde estoy? ¿Jesús, Buda, Alá, Brahma, Dios…? Casi por instinto no hacía más que repetir, dónde estoy, dónde, me sentí como un cangrejo dentro de otro…de pronto sentí que tenía rostro, pero no era capaz de recordarlo, cómo soy, quién soy, no era capaz si quiera de recordar mi nombre, ¡qué sucede! Las palabras afloraban con algún sentido que no lograba del todo captar, mi vida seguía en blanco, había otra vida por aquí, cómo me comunico, ¿hola? Ha habido un error, no quiero estar aquí, ¡no quiero!...no quiero…de pronto me dije que quizá nadie quiere, pero alguien tiene que…Algo rasposo rozó mi abdomen, casi me atravesaba, me hacía daño, un daño del todo masoquista, sentía que estaba vivo, pero ¿a qué precio?, intenté inclinarme, noté que jamás tuve brazos, piernas o algo, logré ver qué acaba con mi vida…me dotaba de colores, colores que jamás creía que existían, una línea sobre otra…un corte sobre otro…finalmente, aún sin saber que no respiraba realmente, aún sin saber que jamás hablé ni tuve conciencia, lo supe…era un papel, soy una historia, seré un dibujo y finalmente, siempre he sido una basura…
jueves, noviembre 10
Ito ~
Estoy en el punto de partida.
¿O es el de término?
De todas maneras, no tiene mayor importancia, es lo mismo, una y otra vez. Te caes, te paras, subes, subes, subes, y súbitamente y sin previo aviso, caes. De ahí la poca relevancia a si es un inicio o un final, tal vez es un poco de ambos.
La música y los cigarros van uno tras otro, casi unidos. ¿Mi cabeza? no sé dónde dejarla ahora, trata de ser uno más entre la música y cigarros, pero ahora no puedo mezclarme, solo puedo observar todo desde afuera, solo puedo ser un espectador, solo me queda esperar.
Esperar a que algo impresionante pase afuera, que caiga un meteorito, que se estrelle un auto, o que tan solo se borre la nube aquella, si, esa que me sigue por ahora.
Esperando que algo impresionante pase afuera, para que algo impresionante pase adentro…
No estoy buscando nada, o eso intento, no buscar nada, solo ser, solo estar, tal vez así dejaría de esperar realmente, y que el cambio salga desde adentro.
He sido tantas personas que no se cual soy yo, ¿Cuál es el estado natural?, hay respuestas que sé que pueden saltar a la vista, saltar al corazón, pero que simplemente no comprendo, no ahora… estoy en estado con baja energía, y no hay nada que pueda saber, no estoy seguro de nada, de absolutamente nada, todo puede ser… tanto como todo puede no ser.
Solo estoy esperando, esperando no esperar más.
¿O es el de término?
De todas maneras, no tiene mayor importancia, es lo mismo, una y otra vez. Te caes, te paras, subes, subes, subes, y súbitamente y sin previo aviso, caes. De ahí la poca relevancia a si es un inicio o un final, tal vez es un poco de ambos.
La música y los cigarros van uno tras otro, casi unidos. ¿Mi cabeza? no sé dónde dejarla ahora, trata de ser uno más entre la música y cigarros, pero ahora no puedo mezclarme, solo puedo observar todo desde afuera, solo puedo ser un espectador, solo me queda esperar.
Esperar a que algo impresionante pase afuera, que caiga un meteorito, que se estrelle un auto, o que tan solo se borre la nube aquella, si, esa que me sigue por ahora.
Esperando que algo impresionante pase afuera, para que algo impresionante pase adentro…
No estoy buscando nada, o eso intento, no buscar nada, solo ser, solo estar, tal vez así dejaría de esperar realmente, y que el cambio salga desde adentro.
He sido tantas personas que no se cual soy yo, ¿Cuál es el estado natural?, hay respuestas que sé que pueden saltar a la vista, saltar al corazón, pero que simplemente no comprendo, no ahora… estoy en estado con baja energía, y no hay nada que pueda saber, no estoy seguro de nada, de absolutamente nada, todo puede ser… tanto como todo puede no ser.
Solo estoy esperando, esperando no esperar más.
~ Ito ~
Tic Tac... caramelos
El tiempo arrasa parejo lo que te niegas a olvidar,
Y en tus ojos queda perplejo, el vacío de un comenzar.
El tiempo gira sin sentido - como la vida real -,
Y crees hallar en la desidia, lo que el tiempo no sabe borrar.
El tiempo nos habla al oído cosas que no sucederán,
Y corren los sueños raídos, aún si no han de acabar.
Cuelga tu alma en un hilo, queriendo verlos concretar;
Se secan, se distorsionan, se pierden...naufragan sin comenzar.
El tiempo nos roba besos, los saliva y gotean al mar,
Y olean sin censura ni atractivo, y se dejan al tiempo relegar;
Se disfrazan de versos inconclusos, se dejan en la sal desbaratar,
Y se les tilda de ilusos e ingenuos, si alguna vez han de rimar…
El tiempo arranca sin mesura, lo preciado en la vida tribal;
El tiempo quita y tortura…el tiempo lo deja pasar.
El tiempo es rencoroso y tímido, no se acerca si quiere llegar;
El tiempo quita tiempo…es principio y a la par final.
miércoles, noviembre 9
Podría ser el tiempo (:
Línea Amarilla
Te bajas del metro o te bajan del metro? Siete con ocho de la tarde en santa ana, lugar de combinación con línea cinco, esa verde, cuyo recorrido no recuerdas. Los letreros que más se repiten: “salida”. Comienzas a caminar con la esperanza de encontrar a alguien que te haga recordar tiempos en compañía, alguna forma vaga de confortación que anhelas desesperadamente. Pero no, estás aquí, subiendo las escaleras para calzar las horas y ahora bajándolas con el mismo objetivo…la misma cara de la gente que ignora el dolor que hay en ti, el metro te causa curiosidad, pero no eres más que otro loco con cara de suicida al cual el auxiliar vestido de fluorescencia quiere detener ante el peligro.-“no soy una idiota”.- piensas mientras te alejas de la vía que dice “cuidado, corriente eléctrica”. Esperas la línea y bingo! Una conversación con Don Roberto González que es de Imperial y simpatiza y proyecta contigo lo que quizá fueron sueños de él, ahora destinados a sus hijos.
Línea Verde
Aquí estás, junto a Don Roberto, quien te mira con su familiar cara de felicidad caducada y a la desbordante. Pasa el metro ruta roja, lo ignoras, no te interesa, lo que único que consigues con él es perder tiempo…esperas la ruta verde que se salta Cumming y va directa a Quinta Normal, donde otra turba de gente cansada, pelea con lo que queda del día. Pero aún no llegas a eso, esperas junto a Don Roberto, que algo increíble pase y aparezca el rostro más familiar que quieres en ese momento…Chao, Don Roberto, nos vemos mañana…Cumming; Quinta Normal; gente que corre y aplasta;…Gruta de Lourdes! Ahora solo queda cargar la bip! E irse a esperar la estúpida J01 que no se digna a pasar o se aparece repleta de gente que te da asco por razones desconocidas. Caminas una eternidad de cuadras queriendo contar tu mierda de día a cualquiera persona, llegas a casa, solo quieres comer, pero no es la tuya, estás fuera de lugar. Ves la hora…ya no alcanzas a hacer lo que anotaste en tu horario, has desperdiciado otro día y no has conseguido llenar el vacío…Sonrisas! Que mañana es otro día para intentarlo.
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