Tú eres ese poema que no logro entender,
y sin embargo leo y transcribo en un papel.
Tú eres esa lluvia que todo el día ha de caer,
y yo quiero mojarme en ella, impregnarme de tu piel.
Tú eres lo que eres, y lo que yo aspiro a ser,
tú eres mi presente y mañana serás mi ayer.
Te despiertas tras un sonido jadeante en tu oído. Una trufita húmeda te roza la mejilla.
sábado, julio 25
miércoles, julio 22
4:00
Hay poemas que te inspiran a escribir, así como hay escritos tan hermosos que te incitan a vivir en ellos, o vivir de ellos.
Hay días tan hermosos que te invitan a pasear, así como hay días tan grises que motivan el tomar un libro y beber un té, mientras recuerdas los días soleados en que extrañas aquellos días grises.
Hay personas tan atractivas que te llaman con sólo su presencia, y hay personas tan poco interesantes que te repelen con la mirada; así como también hay personas atractivas que te repelen con su presencia.
Y hay palabras y hay sonidos también, porque el mundo no se compone sólo de observaciones. Y hay días y hay noches, y hay silencios y hay respiros, y hay tanto por vivir y tanto que vale la muerte. Y hay sólo un momento; hay sólo un ahora.
martes, julio 21
Yo te habría llamado Guti (sí, lo pensé)
Nadie se preocupará jamás de los besos que no me diste, de las palabras que no te atreviste a decir y de los días que no pasamos juntos; nadie excepto yo.
Dirás entonces que no fui más que la persona que llegó sin aviso a tu vida, que continuará sin pena ni gloria en ella, que dirá "hola" cada vez que no sepas con quien hablar o esperes quejarte respecto de la comunicación con alguien. Nunca me extrañarás ni te cuestionarás el qué habría pasado si hubieses mantenido contacto conmigo, porque no, no soy esa clase de persona, yo sólo llegué a tu vida como quien aparece en un bar y te comenta lo interesante que pareces a su vista (qué tan común es eso, por cierto).
El día que rocé tu mano queda en el olvido, así como el día en que dijimos que quizás un paseo sería bueno. Y como grandes cosas en la vida, no queda sino un gran recuerdo que se disuelve lentamente en la memoria hasta desvanecerse del todo. Un color verde que de a poco se torna invisible y nos dice a cada instante que el ignorar algo nos es más fácil que enfrentarnos a ello.
No espero sino que logres ser feliz, que esa nostalgia en tu mirada se transforme en un recuerdo y que de alguna manera te acuerdes de mí como aquella persona que pensó en lo intrigante que podías llegas a ser tan sólo a través de tus ojos pequeñitos y tu cabello alborotado, porque así es como yo te recordaré, ya que aunque no lo creas, fuiste un primer atrevimiento y tiernamente será el último.
sábado, julio 18
De los días de lluvia se hacen recuerdos.
En la noche deja de importar si los números que indican la hora son impartes. Yo busco el reloj que cuelga en la pared y me pregunto en qué silencio se pierde el sonido de las manecillas que no hacen más que moverse de manera constante, como si nunca fueran a parar. "Es su tarea" pienso mientras saboreo el humo de la yerba que no fumo, pero imagino.
Observo una vez más el reloj preguntándome si la función de algo es en algún punto sinónimo de su destino. Acabo pensando en éste, y si es necesario invertarnos un alma para sentirnos dignos de merecer uno.
"De los días de lluvia se hacen recuerdos", pienso de manera aleatoria, porque quizás mi destino se vea de alguna forma en ésta reflejado, y de noche, me cuesta distinguirlo gota por gota.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)