domingo, agosto 11

Supongamos que es por siempre y para siempre

Eres lo que agradezco a diario al despertar y sentir un día menos. Aprecio cada minuto, segundo e instante que compartes conmigo, no tienes idea cuánto... 

A veces la vida trae sorpresas tan inexplicables que es extraño querer entender porqué lo hace y sólo acatamos órdenes de algo que alguno denomina destino. Me gusta pensar que todo tiene un porqué, aunque considero que muchas veces las acciones o acontecimientos de las que llegamos a ser parte son un acto sádico de lo que vendría siendo una fuerza exterior, superior a nuestros sentidos.

Hoy, sin llegar a cuestionar mayormente en qué momento apareciste frente a mí y cuáles debieron ser las decisiones que debí tomar para sentirme feliz a largo plazo, pienso que aunque las cosas se den de forma extraña y desconocida para mí, no podría disfrutarte más a cada instante.

ps: Te escribo con vergüenza casi siempre, aunque no lo notes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.