sábado, marzo 17

Nada.

La noche que arriba, los sueños me matan
me atraen, me fuerzan, me violan, me atan.
Ante la idea de soñar y correr,
volver no es sólo "no",
verme a mí mismo saltando hacia el pantano,
deseando retroceder el tiempo, deseando volver a ser yo.

Ayer te vi sentada junto a un hombre gris,
me hizo sentir de tantos colores que oré por no estar en blanco y negro.
Me dijiste que sí con la mirada,
no me preparé para ese momento, tampoco lo haré ahora.

He cerrado el telón y ha entrado la noche.
He encendido la luz; ha cesado la lluvia.
Te vi venir hacia mí, pero fue una ilusión,
yo sé que no me buscas, tampoco lo haré yo.

Te vi partir los cielos cuando perdiste la razón. Te vi llorar desnuda envuelta en una flor. Te vi gritar desde lo profundo cuando creiste que todo  había acabado, pero hoy no te veo en mente.
Te recuerdo triste y distante, sin estar segura si eres tú. No es mi inseguridad sino la tuya la que me hace dudar qué recuerdo bien de ti. Murmurabas un nombre, creí que era el tuyo, pero era el de alguien más que nunca conociste realmente.
Te busqué de tantas maneras que llegué a perderme en ti. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.