La idea de haber renovado el blog me da la sensación de que ahora me es más ameno poder visitarlo. El haberle cambiado el horrible y largo nombre que hasta hoy pareciera no tener sentido - yo sólo quería ser popular - me parece más acogedor.
"La vie du rat", o "The Rata's Life" pareciera prometer ser mi nueva suerte de diario virtual bajo la supervisión de absolutamente nadie, dado que aunque aún no he tenido la oportunidad de compartir este blog - bajo su nuevo nombre - con alguien más, no parece ser muy bienvenida la idea de que llegue a vistas de otros, porque no creo que mi vida llegase a ser tan interesante como para que la leyeran, como yo quisiera. Oh sí, yo tengo el sueño de ser algo así como "popular", pero no en el sentido de que quiero que muchos comenten en mi blog, sino que se sientan atraídos por "mi sinceridad" o mi poca madurez a la hora de abordar los temas que pareciesen no ser interesantes ni siquiera para mí. The rata's life, que en un momento pensé en llamarlo incluso "the rata's lie" es mi nuevo seudónimo en la web, aunque honestamente ni tan seudónimo, puesto a que la página cuenta con dos de mis fotografías - muchas más si el visitante llegase a interesarse en leer mis porquerías dedicadas al señor Negro, al hombre más Franco o al señorito Sebastián - de todas formas, este es mi blog y hoy escribo desde mis ventanas semi cerradas, entendiéndose por ventanas mis ojos, porque he dormido tan poco y tan mal que no he podido mantenerme del todo despierta durante todo el año. En otras palabras, no sé porqué tengo la sensación de cansancio todo el tiempo (soy la única persona que parece disfrutar de los parónimos, aunque su similitud sea lejana, como cansancio - canción, que por cierto de parónimo no tienen casi nada), pero he descubierto que si gozo de algún tiempo para descansar, lo ocupo en lo que podría llamarse actividad recreativas; es más, aún si no dispongo de un tiempo de distracción, lo ocupo en otra cosa. Por ejemplo, ahora mismo debería estar estudiando, pero en cambio, he decidido redactar esto sin mayor sentido.
En otras noticias, el escribir y el leer los pensamientos de otros ha pasado de moda. Alberto Fuguet aborda el tema, que de forma análoga, quiero destacar. Antiguamente, el acceso al cine era prácticamente un privilegio, en el sentido de que no todos gozaban del hobbie, las circunstancias o cualquier otro factor para asistir a ver una serie de películas: el cine no era para todos. No obstante, hoy parece no serlo tampoco, porque es tanta la gama de variedades en las que podemos despejar nuestras mentes... se entiende? Honestamente no quiero continuar con la idea. Pero he aquí mi punto: así como antiguamente no había medios para acceder a la mente de otros, la idea de leer una novela epistolar podía ser muy interesante, pero actualmente, no a todos nos gusta leer los pensamientos de otros. Yo no leería mi blog, de hecho, es muy extraño que lea las publicaciones antiguas, porque me da vergüenza ver lo estúpida que era en un pasado no tan lejano, y es que continuo siendo estúpida y esto sólo me lo recuerda.
¿Por qué no fui a clases hoy de civil? ¿Qué sucede conmigo este año? Quizás todos los años pareciesen ser más difíciles que el anterior, pero de todas formas, los idiotas, los amigos, el pololo, nunca faltan para no tener que esforzarse más de que realmente quiero.
Señoras y señores no lectores: buenas noches!
Señorita escritora: continue con su función estudiantil, Usted puede aunque el sueño la ahorque de a poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.